ALIMENTACIÓN SALUDABLE PARA NIÑOS

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¿Qué le hago yo de comer? ¿Le estaré alimentando bien? ¿Pasará hambre en el cole? Y así podría seguir un largo rato con las mil preguntas que nos hacemos sobre la alimentación saludable de nuestros peques

Afús, que cansinas que somos a veces las madres molonas, pero es normal porqué lo que más nos importa es que nuestros peques crezcan sanos y felices y para que estén sanos la alimentación juega un papel muy importante

Ya lo decía Arguiñano en una de sus cancioncillas ¡Somos lo que comemos, la vida es así, de lo que disponemos hay que saber elegir! 

Y de eso se trata principalmente, de escoger bien, de escoger variado y de probar de todo. 

Sobra decir que hoy escribo como una mamimolona y que todo los que os cuento en este post está basado en mi propia experiencia de 6 años ya (buah, ¿por qué pasa el tiempo tan rápido?) y también que por suerte mi minimolona, no tiene ningún tipo de alergia ni intolerancia. No obstante, los tips que os voy a dar en este post los podéis adaptar a la situación de vuestros peques. 

En esto de la alimentación de los peques hay mucha tela que cortar, ya que hay miles de estudios sobre la alimentación, cientos de dietas y millones de opiniones sobre lo que deberían y lo que no deberían comer. Pues bien, ahí va una opinión más por si había pocas. 

Sentido común, eso es por lo que yo me rijo a la hora de alimentar a mi minimolona. 

Y es que parece que se nos está yendo la cabeza con esto de la alimentación y tenemos tanta información que nos llega por todos lados, que a veces es difícil filtrarla. 

Por eso molonas os digo que lo mejor es siempre usar el sentido común

¿Qué le doy de comer a mi hijo?

Lo primero es tener claro que nuestros peques tienen que comer de todos los grupos de alimenticios. Fíjate en esta pirámide alimenticia infantil.

Partiendo de esta base, llega la hora de alimentar compensando o como se dice en mi casa, “hacer encaje de bolillos”. 

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Es decir, si a la hora de comer ha comido espaguetis con carne, una buena opción sería que comiera algo de verdura. Es lo que os decía del sentido común, si come pasta, no va a cenar arroz, por ejemplo.

Aunque tampoco hay que ser super estrictos y si ese día tiene que comer arroz porque un arroz a la cubana es lo que siempre tenemos en la despensa si no nos ha dado tiempo a hacer la compra. Pues no pasa nada, al día siguiente doble ración de fruta y verdura y listo. 

Y siguiendo en con el tema de que se debe ser flexible, porqué al fin y al cabo son niños y a nosotros los adultos también nos pasa que hay días que para cenar tenías verdura y pescado, dieta sana y equilibrada, y por lo que sea, porqué has tenido un mal día en el trabajo o porqué tienes las hormonas revolucionadas o porqué te ha tocado la lotería y lo vas a celebrar (dejadme soñar con la lotería de navidad de 2020, gracias) que lo que realmente te apetece es comerte una hamburguesa del Mcdonalds y te la comes y no pasa nada. 

Sí molonas he dicho MCDONALDS, uuuuuhhhh que miedo salió el monstruo de la comida basura. 

Venga vamos a decir las cosas claras, a todos nos gusta de vez en cuando comernos una hamburguesa, con todo su colesterol y sus grasas saturadas. Pues a nuestros peques también.

Y como no les va a gustar comer en el Mcdonalds, si además de comerte una hamburguesa con patatas te regalan un juguete y si además tienes suerte y en tu Mcdonalds de confianza hay toboganes pues ya ni te cuento. 

Pues esta es una de las ocasiones en las que tenemos que usar el sentido común. Lo que está claro es que no vas a llevar a tu peque al Mcdonalds todas las semanas, pero por ir de vez en cuando no pasa nada. Ahora sí, el día que coma o cene Mcdonalds el resto de las comidas del día que sean los más sanas posibles. Compensar.

Merienda para niños

Una de las comidas en las que más suele costar hacer buenas elecciones es en la merienda. 

Cuando los peques salen del cole, eso parece un ataque zombi al más puro estilo The walking death. 

Se abalanzan a la bolsa de la merienda como si llevaran sin comer una semana en busca del bizcocho, el chocolate el zumo o el batido. Todos estos alimentos también podrían llamarse así: azúcar, azucar y azúcar con azúcar. Que no digo que no se puedan comer un bizcocho o tomarse un zumo o comer un trozo de chocolate, pero no todos los días o no como merienda principal

Lo que yo hago para reducir el consumo de estos alimentos es dejar que se los coman, pero solo después de comerse la merienda principal. Por ejemplo, le pongo para merendar un bocadillo de pavo y agua, o un plátano y unos frutos secos y si se come toda la merienda, pues ya puede comer chocolate o magdalenas o batido.

Veréis que haciendo esto muchas veces se comerán la mitad del chocolate o la mitad de la magdalena o incluso no querrán porqué ya están saciados. Y si aun con esas se comen el dulce, pues no pasa nada porque antes ya se han comido la merienda que le aporta todos los nutrientes que necesitan

Para terminar con el post de hoy solo os pido un favor. Por favor no enmascaréis el sabor de los alimentos a vuestros peques. Por ejemplo, si hacéis verdura con patatas o pescado a la plancha, no le pongáis mayonesa o ketchup porque pensáis que así se lo van a comer seguro, darle la oportunidad a vuestro pequemolón de probar los alimentos tal y como son. 

Si a tu peque no le gustan los garbanzos, pero le gustan las lentejas, los guisantes y las judías, pues no le des garbanzos, para que va a pasar por ese trago si comiendo las otras legumbres ya es suficiente. 

Espero que este post os sirva de ayuda y ya sabéis ¡SENTIDO COMÚN! 

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